En todas las películas, en casi toda la publicidad y en la
mayoría de las historias, la maternidad es algo mágico y hermoso que es bienvenido
sin importar las circunstancias. En la realidad, un embarazo no siempre es
recibido con alegría. Siendo sinceras, a muchas nos pasó que de primera
instancia, la noticia tan impactante no fue lo que esperábamos.
Como les comentaba en mi primer entrada, yo no sabía que
sentir, fue una mezcla de emociones que poco a poco se convertía en duda, y
aunque ahora creo que es lo mejor que me pudo haber pasado y no me imagino sin
vivir esta experiencia, los primeros meses no era la mejor descripción de
felicidad.
¿Es normal que nuestro embarazo no sea tan bonito como esperábamos?
Si, y es aún mayor la
angustia y molestia si todo el mundo juega a decirte que debes sentir, ya que
muchas mujeres piensan que por conocerte un poco tienen derecho a juzgar tus
dudas, pero al final es tu vida la que está por cambiar, tu cuerpo y tu mente
se transforman de manera impensable y eso ¡Vaya que da miedo! pero como también
te aseguré, no te preocupes, ni tomes decisiones aceleradas, por algo te paso a
ti, por algo ese pequeñito te escogió a ti, y créeme ¡VAN A ESTAR BIEN!
¿Por qué surgen las inconformidades con nuestro embarazo?
Sentirse mal o incomoda con el embarazo puede deberse a múltiples
factores, desde los cambios físicos hasta los psicológicos y hormonales. Pueden
ser desde las náuseas hasta el miedo a lo desconocido y a la nueva
responsabilidad.
¿Cómo puedes solucionarlo?
Recuerda siempre que el embarazo es un proceso de
adaptación, nos vamos preparando para ser madres y tener nuevas responsabilidades
y como todas las adaptaciones requieren su tiempo, paciencia y cariño. Además
te recomiendo lo siguiente para llevar esta nueva etapa de la mejor manera
posible.
- Oídos sordos al exterior y muy activos a lo que viene dentro de ti. Que te digan que “deberías estar feliz” no te ayuda en nada. Así que es sano decir que estás pasando por un (pasajero) “mal momento” y pedir respeto y apoyo.
- Infórmate de los cambios físicos y mentales que lleva consigo la maternidad, de esta forma podrás aceptarlos como algo transitorio y prevenir que te tomen por sorpresa.
- Realiza actividades físicas y/o continúa con tus hobbies. Aunque puedas estar cansada no funciona mucho que te tumbes en la cama o te sumerjas en la silla de tu trabajo. Busca una actividad que te llene y de preferencia que te conecte con el pequeño ser que llevas dentro. Yoga prenatal es un 2x1 conectas, y te preparas para el parto ;)
- Leer o cantar a tu bebe en el vientre, además de estimularlo, crea un vínculo emocional fuerte y te da mayor seguridad para afrontar el reto de la maternidad.
Normalmente, cuando llega el bebé, aunque sea tan trillado
“todo lo malo se olvida”. Si no es así y continúas con angustia y/o tristeza, busca
a un especialista para no caer en una depresión postparto.

Comentarios
Publicar un comentario