¡Si hay una mujer que no experimente esto, es una mujer
bendecida!
Y es que ya de por si dormir es todo un reto, sobre todo después de
las 28 semanas que es cuándo muchos mamás comienzan a experimentar los
movimientos de su bebe en el vientre.
En realidad Los primeros movimientos
fetales aparecen durante el primer trimestre de embarazo pero son casi
imperceptibles, entrando al tercer trimestre es cuando pueden disfrutarse mucho
más.
Sentirlos los primeros días e incluso semanas es una belleza
a cualquier hora del día pero, seamos sinceras, conforme más cercanas al parto estamos,
más dolorosos se tornan los movimientos.
Un piquete de costillas, una patada
que nos obliga a correr al baño o un dulce puñetazo que nos obliga a parar y
respirar una y otra vez hasta recobrar el aliento. ¡Auch!
Pero ¿Alguna vez has sentido que estos movimientos se incrementan
justo cuando vamos a la cama? ¡Pues sí! No es cosa tuya, y no hay nada de que
preocuparse a casi todas nos pasa que el
bebé se vuelve más inquieto y enérgico durante la noche.
Si como a mí, te inquieta saber porque tú bebe no para,
sigue leyendo…
Durante el día lo sentimos menos debido a la actividad y el
constante movimiento que tenemos, además el peso del feto en el interior del
útero, que se sostiene principalmente por la parte inferior de la espalda,
acentúa las curvaturas naturales de la columna vertebral. Cuando la mamá se
acuesta para descansar, estas curvaturas se distienden y la columna se alarga de
modo que el bebé cuenta con mayor libertad para realizar sus gimnásticos movimientos.
¿Qué hacer para dormir mejor y sincronizar nuestro reloj con el de nuestro peque?
- Evita el azúcar o alimentos con mucha glucosa antes de irte a la cama o tu bebé no parará mientras recibe el subidón de azúcar. “Un aumento en el azúcar podría darle a tu bebito una dosis de energía, además de que los sabores penetran el líquido amniótico, ofreciendo un estímulo adicional”*
- Conócete, no a todas les funciona pero la mejor manera para descansar es tumbarte de costado y si es sobre el lado izquierdo mejor, puedes ayudarte con un cojín o almohada de lactancia, colocándolo entre las rodillas.
- Para aliviar tensiones y ansiedades, puedes probar en darte un baño tibio antes de dormir. Sin duda, te ayudará a relajarte a ti, y también a tu bebé.
Según la Asociación Americana del Embarazo, en términos
generales, es bueno que el feto se mueva mucho, todo ello es una señal de que
nuestra semillita se encuentra en perfecto estado.
¡Buenas noches!

Excelente tema, aún con las molestias, es una bendición ser madre, gracias por compartir!!
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